El Clowncipito, un viaje con Golo Volador

8 octubre, 2017 by Wilton Holguin Rotavista

“Lo esencial es invisible a los ojos”, repite El Clowncipito, un personaje interpretado por el Golo Volador en la adaptación de El Principito de Antoine de Saint-Exupéry. Así se vivió la presentación de la obra en el Festival de Teatro de Manizales.

En la ciudad universitaria todas las personas usaban abrigo, algunas sombrilla, y otras, botas de agua. Llovía, hacía frío. La neblina tocaba el suelo, pero debajo de una carpa en la sede Palogrande de la Universidad Nacional, José Fernando Usma, o mejor, ‘Golo Volador’, estaba en calzoncillos.

– Lo necesitan para una entrevista- le dijo el organizador.

-Dígale que siga- respondió.

La carrera del Golo Volador inició en el semáforo con malabares. Después exploró el circo en Caza Retazos, se licenció en Artes Escénicas y creó su propia compañía, Maldita Sea Producciones Clown. Hizo su primer monólogo: Payaso por Error, con el cual participó en la Convención Colombiana de Circo, y en la Convención Ecuatoriana de Malabares. Viajó y aún lo hace por Colombia, por algunos países suramericanos, y ahora en el Festival Internacional de Teatro de Manizales se presentó con El Clowncipito, una adaptación libre de la novela corta El Principito, propuesta que se adapta a la calle, a la sala y a cualquier espacio. Un trabajo de payaso, máscara, teatro de objetos y de juegos participativos.

Faltaban cinco minutos para comenzar la presentación y no había público, sonó la música y lo anunciaron. Sin saber de dónde, aparecieron los estudiantes del Liceo Mixto Malabar y del Instituto Técnico Francisco José de Caldas, las personas que venden lotería, los policías bachilleres y los de Tránsito, la señora de la cafetería se salió de su cubículo y se sentó junto a los aproximadamente 350 espectadores.

-Se les anuncia que el viaje va a comenzar, abrochen sus cinturones- grita El Clowncipito para dar inicio oficial a una obra que no tiene escenas sino mundos, y donde Golo Volador hace de cohete para transportar al público.

En la obra, El Clowncipito hace un dibujo que todos los adultos lo interpretaban erróneamente, cuando el personaje trata de corregir esta confusión, se le aconseja que deje de lado los dibujos y se dedique a algo más productivo. Por la poca comprensión de los adultos viaja de planeta en planeta haciendo preguntas que se dan por hechas, y que no interesan a nadie. Cansado y por los consejos de su mamá, cambia de profesión, se convierte en empresario para subastar sus propios dibujos. Esta nueva faceta lo lleva a descubrir que él es un artista contemporáneo. La obra atrapa y saca sonrisas, mientras Golo está en el escenario, las personas olvidan los 16 grados de temperatura, la lluvia y la neblina.

Juan Pablo Cifuentes es profesor de Literatura Española en el Instituto Técnico Francisco José de Caldas, además de presenciar la obra con los estudiantes, se mostró interesado, participó en las actividades, hizo parte de los mundos creados por el autor y dejó un mensaje claro:

“Siento que las instituciones educativas deben transversalizar el lenguaje y la literatura con el teatro que es muy interesante, para poder hablar de tranquilidad y armonía. Ahora que se está hablando de postconflicto, los colombianos necesitamos armonizar nuestra vida y nuestro corazón para poder convivir todos”.

-Yo tengo una frase, la que siempre va conmigo, y es esta -dice José Fernando Usma en el camerino después de una hora en escena y un minuto de aplausos- agradezco al teatro por haber destruido mi vida, al payaso por darle sentido y a la anarquía por darle razón a la existencia.

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